El que se produzca un accidente en nuestras instalaciones o a uno de nuestros empleados o proveedores, realmente puede acarrearnos más que un dolor de cabeza financiero, también legal. Y es que la normativa oficial no es muy clara y hay pocos especialistas en legislación laboral. Además de esto, el accidente puede derivar en una demanda civil o hasta penal, causandole graves daños al nombre de nuestros negocios y a nuestra propia libertad como dueños, sin hablar de todos los costes económicos que esto acarrea.
Así que como bien dice el dicho: Es mejor prevenir que lamentar. Mantén tus instalaciones en buen estado y según la normativa vigente, asegura a tus empleados y verifican que utilicen toda la indumentaria de seguridad necesaria y compra un seguro de responsabilidad civil. Esto no evitará los accidentes, pero ciertamente te brindará mucha tranquilidad.



Hace poco más de un mes tuve un accidente y tuvieron que inmovilizarme una pierna por todo un mes... afortunadamente, el lugar donde me cai, poseía un seguro de responsabilidad civil y el seguro cubrio todos mis gastos médicos y de transporte, además de ello, tengo mi seguro particular el cual paga mi negocio, por lo cual, el hecho de quedarme en mi casa de reposo por un mes no me preocupo demasiado, pues mis gastos estaban cubiertos, sólo me tenía que preocupar por reponerme.